CORTE APEL LA SERENA OK* Agresor cumplirá una pena de cinco años de libertad vigilada. Fiscalía presentó una nueva apelación para revocar  dicho beneficio *

PODER JUDICIAL .-   En fallo emitido con fecha 31 de mayo en curso, la Segunda Sala de la Corte de Apelaciones de La Serena  rechazó el recurso de nulidad presentado por la fiscalía, que buscaba anular la sentencia definitiva de fecha 5 de abril de 2016 dictada por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Ovalle, en virtud de la cual se condena al acusado Marco Antonio Olmos Barraza, a la pena de cinco años os de presidio menor en su grado máximo, y otras  accesorias.

Sentencia que además  concede al acusado Olmos Barraza “la pena sustitutiva de Libertad vigilada intensiva, por cumplirse con los requisitos del artículo 15  bis de la Ley N 18.216”

El Tribunal de alzada de La Serena resuelve finalmente, que “ la sentencia apelada no es nula, como tampoco lo está el juicio que le sirvió de antecedente”

Se estima que la base fundamental para el rechazo de la apelación  fue, principalmente,  la atenuante contemplada en el N° 5 del artículo 11 del Código ¨Penal  que a la letra señala:– “N°5  La de obrar por estímulos tan poderosos que naturalmente hayan producido arrebato y obcecación” –  y que el Tribunal de alzada Serenense, produce de la siguiente manera en el fallo “ se estima concurrente en favor del sentenciado la atenuante de responsabilidad penal establecida en el art culo 11 N° 5 del Código Penal, esto es, la de haber obrado por estímulos tan poderosos que  naturalmente le hayan causado arrebato u obcecación, toda vez que de la  prueba testimonial aportada se desprende que en el momento previo a la agresión se había develado la infidelidad de su cónyuge, con quien estaba casado hacía 15 años y mantenía dos hijos en común. Evidencia su obrar irracional, el que se desata con intensidad su agresión, al constatar la  presencia de Carabineros, sin hacer amago alguno de disimular su actuar ante la concurrencia de la policía en su casa. Y hace más patente que su  actuar fue empapado por ese estado emocional el que  ante la presencia  de un carabinero observando la agresión, quien le ordena de manera ó enérgica y en reiteradas ocasiones que detuviera su actuar, este no cesa en su proceder, abandonando su accionar únicamente al escuchar el disparo  que carabineros debió ejecutar a pocos metros del sujeto, actitud que hace  evidente que este fuerte ruido, a pocos metros suyo, le hizo reaccionar sobre lo que estaba ejecutando”.

     

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